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septiembre 12, 2016

Pequeñas cosas... grandes milagros.

Los milagros existen, solo debes abrir bien tus ojos y estar atentos, pues estos no aparecen con grandes haces de luz ni con música angelical, los milagros están en las cosas más sencillas, son respuestas a oraciones pasadas y quizás ya olvidadas.

El día viernes 9 de Septiembre de este año Valerie y yo comenzamos nuestro día muy temprano, en estas últimas semanas ha estado muy congestionada (rinitis crónica) y a causa de esto ha tenido mocos por doquier, cuando estábamos por salir de casa a las 6am noté que había devuelto su estómago y tuve que cambiarle hasta el pañal. Ya en el hospital sucedió tres veces más, pero gracias a Dios botó muchos mocos y esto la alivió mucho. (el dolor de cabeza de nosotros las papitos ohtahara, los benditos mocos y su dificultad para movilizarlos)

A las 7am teníamos cita con la oftalmóloga, una especialidad a la que detesto ir porque tardan mucho en atender a los niños. La pesaron, la midieron y le pusieron las gotas para que sus pupilas se dilaten y luego la espera… la doctora estaba retrasada y había muchos pacientes esperando, sin embargo por primera vez respetaron el turno de llegada y nos atendieron segundas. Al estar en el consultorio con la doctora me hizo la típica pregunta ¨¿En qué la puedo ayudar?¨, a lo cual respondí cada una de las cosas que quería que revisara en esa consulta médica (fondo de ojo, graduación de lentes, posible cirugía por estrabismo), al realizar todos estos análisis vinieron las buenas noticias, la hipermetropía de Valerie ha disminuido a la mitad, el fondo de ojo se encuentra completamente sano, y con la nueva medida de lentes es posible que se mejore el estrabismo y no necesite realizar la operación, creo que si no grité y abracé a la doctora en ese momento es porque sé que a Valerie no le gustan los gritos, ni aplausos ni nada de eso. Al salir del consultorio llamé a mi esposo porque tenía que compartir con él noticia, nuestro nuevo milagro.

¿por qué digo milagro? Porque la hipermetropía se supone que no mejora, no disminuye, sólo aumenta. Y sin embargo ahí está nuestra pequeña, una vez más desafiando a la lógica, a las estadísticas y a lo que dicen los doctores, y aquí viene algo que siempre digo yo ¨está bien escuchar a los doctores, pero no olvides que eres tú quien está con los niños cada día.¨ Valerie jamás aceptó los lentes, nunca le duraron más de cinco minutos antes de que ya estuvieran fuera de sus ojos, y yo sabía que no era que le fastidiara el hecho de tenerlos puestos porque le gusta usar gafas, pero estaba claro que algo en los lentes no estaba bien. Y después de un año de escuchar ¨tiene que usar los lentes, ya se acostumbrará¨, tuvimos la respuesta. La medida era muy fuerte para sus pequeños ojitos inquietos.


Las promesas siempre llegan, quizás tardan, pero siempre llegan.


Dios es grande.

—Para los hombres es imposible —aclaró Jesús, mirándolos fijamente—, mas para Dios todo es posible. Mateo 19:26.


1 comentario:

  1. Así es Hermana Mi negris como le digo de cariño a mi bella sobrina es una guerrera y siempre venciendo obstáculos...las amo

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